Esterilización en latas

Todo lo que necesitas saber sobre la esterilización de alimentos envasados en latas

Esterilización en latas

Seguro que en los estantes de tu supermercado habrás visto una amplia variedad de conservas envasadas en latas. Estas fueron en su momento un gran descubrimiento que todavía hoy en día persiste. En el siguiente artículo te contaremos la historia de este recipiente metálico y nos centraremos en sus características a la hora de pasteurizarlos o esterilizarlos.

¿Conoces el origen de las latas de conserva?

Antes que nada, hagamos un pequeño repaso por la historia de este tipo de envase metálico para alimentos.

Todo empezó con Nicolas Appert, pastelero confitero francés que a finales del siglo XVIII ideó un sencillo método de conservación. Si quieres saber en qué consistió, puedes descubrir todos los detalles en nuestro artículo sobre la Historia de las conservas.

Avancemos hasta 1810, cuando Philippe de Girard, ingeniero e inventor francés, a partir de los descubrimientos de Appert, decidió cambiar los tarros de cristal por recipientes de hojalata. Se asoció con un empresario inglés, Peter Durand, que fue quien patentó la lata de conservas. Patente que vendió a Bryan Donkin y John Hall, los cuales por 1813 iniciaron la fabricación comercial de conservas enlatadas para la Armada Británica.

Al principio, las latas se sellaban con soldadura de plomo, material muy tóxico que causó estragos en la época. Uno de los casos más famosos fue el de la expedición ártica de John Franklin en el que la tripulación cayó envenenada tras consumir alimentos en lata durante tres años.

En la década de 1850 se inventó el primer abrelatas y más de un siglo después, en 1963, se idearon las latas con el sistema abrefácil.

Actualmente, las latas de conservas se fabrican con materiales totalmente seguros para la salud y que permiten mantener íntegramente el sabor y la calidad del alimento enlatado durante muchos años.

Tipos de latas para esterilización

Tipos de latas para alimentación

La lata no es más que un envase hecho de hojalata, la cual es una lámina de hierro o acero, estañada por las dos caras. 

Además de la hojalata, por lo que respecta a los envases de alimentos, también se emplea el TFS (Tin Free Steel), que es acero recubierto de cromo y que sobre todo se destina para la fabricación de tapas y fondos, botes de dos piezas y tapones corona.

Hoy por hoy, el aluminio está remplazando en gran parte a estos aceros. Especialmente, en bandejas de alimentos precocinados, tarrinas de natillas o yogures.

El aluminio es un elemento químico metálico, de número atómico 13, que tiene diversas aplicaciones industriales. Se produce a partir de la bauxita, que es un agregado de varios minerales de aluminio. A pesar de ser muy abundante en la corteza terrestre, es un elemento tóxico, es por ello que, los envases de aluminio para conservar alimentos cuentan con un recubrimiento interno que evita cualquier posible migración de este metal en el alimento.

Indiferentemente de si son de acero o de aluminio, las latas de conserva se dividen en 2 o 3 piezas: recipiente y tapa o plancha inferior, cuerpo y tapa.

Y en cuanto a su forma, pueden ser:

  • Redondas
  • Rectangulares
  • Ovaladas
Latas de conservas alimentarias

Ventajas y desventajas de las latas para la elaboración de conservas y platos preparados

El aluminio está reemplazando la hojalata porque es un material más ligero y maleable. Se trabaja en láminas más finas lo cual permite ahorrar costes, tanto en su producción como en su transporte. Pero es un material muy costoso de producir en términos energéticos.

Tanto los envases de hojalata como de aluminio soportan las altas temperaturas de la esterilización y permanecen inalterables ante el paso del tiempo. Ambos materiales son resistentes a la corrosión y protegen del aire y la luz. Asimismo, se enfrían deprisa porque el metal es buen conductor térmico. 

Otra ventaja es que se pueden reciclar y reutilizar a la perfección, aunque el proceso de reciclaje del aluminio es más directo porque no hay que separar los componentes.

Como desventaja, cabe señalar que no se puede ver el contenido. Y, en el caso del aluminio, puede acabar afectando el sabor de los alimentos ácidos. 

¿Sabías que para diferenciar si un envase es de acero o de aluminio solo necesitas un imán? La hojalata es un metal magnético y el aluminio no.

Si todavía no sabes qué tipo de recipiente le conviene a tu conserva gourmet o plato preparado, échale un vistazo a este artículo y descubre cuáles son los envases más apropiados para la elaboración de conservas.

Conservas y platos preparados en latas

Las conservas gourmet o platos preparados que habitualmente encontramos envasados en lata son:

Todos estos productos los podemos adquirir en diferentes tamaños, desde los 115 gramos al kilo o más.

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